Nuevo colaborador

Antes de nada,quiero darte las gracias por dejarme compartir algo de mí contigo. Me llamo Txema.

Cuando pienso en identidades, siempre digo que, ante todo, me siento mediterráneo. Esa es la identidad que siento más fuerte.

Luego, europeo. Y por último, un español alicantino.

Desde hace mucho tiempo, cuando intento describirme, digo que tengo dos pasiones: la música y viajar. Me he sentido afortunado porque durante trece años mi trabajo ha estado estrechamente unido a la música.

Siempre he dicho que hacía algo que me encantaba y encima me pagaban por ello!. En todos estos años he viajado bastante, aunque ya se sabe que bastante es un término tan elástico como cualquier otro adjetivo, y que se adapta al concepto de cada uno.

Desde luego, como pasa con el conocimiento, cuanto más viaja uno más se da cuenta de los muchos destinos que faltan por visitar. Pero, si tengo que usar la referencia a mi entorno más próximo,puedo decir que he viajado bastante.

El problema siempre era el mismo: la fecha de retorno. Siempre he considerado que el tiempo es un elemento vital a la hora de conseguir dejar de ser un turista para convertirse en un viajero(sin querer ahondar en cual es el verdadero significado de estas palabras en este siglo XXI).

Y, en mi caso, quería sentirme un Viajero. Una teoría que defiendo hace tiempo es que el tener una fecha de retorno condiciona y mucho el viaje y la forma de vivirlo. Por ejemplo, supón que decides realizar un, nada despreciable, viaje de un mes. Haces tu viaje de cierta manera, seguramente muy planificada antes de partir, y vuelves. Al año siguiente decides marchar de viaje sin fecha de retorno, para un largo período.

Empiezas tu viaje, y cuando llevas un mes, un imprevisto de fuerza mayor te hace regresar. Estoy convencido que este segundo viaje, a pesar de tener la misma  duración habrá sido mucho más enriquecedor que el primero. Quizás no hayas abarcado tanto, geográficamente hablando, pero estoy seguro de que humanamente habrá sido más valioso.

Estas consideraciones y otras me llevaron hace la friolera de !diez años! a decidir que cuando las circunstancias me lo permitieran, realizaría un Viaje que me permitiera sentirme un Viajero. En todos estos años, mientras mi vida proseguía, siempre tenía ese viaje soñado como el faro de un barco en la vigía de la noche. Las “circunstancias” tardaron en llegar. Y solo aquellos muy cercanos saben cuantas cosas han y  he tenido que cambiar para poder cumplir con este sueño pendiente.

Gracias a todos,sería muy largo listarlos, los que me han apoyado, entendido o simplemente soportado estos años, cuando he dejado escapar en voz alta mi deseo. Durante todo este tiempo he recordado muchas veces las palabras famosas de que “Lo mejor de los viajes es lo de antes y lo de después.”, pero también es verdad que la expectación permanente produce frustración.! Y aquí estamos!.

Con estas palabras inauguro el que será mi vehículo que me permitirá llegar hasta ti durante esta aventura que comenzaré en breve. Siempre he dicho que en el riesgo está la oportunidad, (también el fracaso, no lo olvido). Y también he dicho siempre que uno empieza a morir, no cuando muestra los primeros síntomas físicos de envejecimiento, sino el día que prefiere mirar hacia atrás en vez de hacia adelante.

Poder compartir mi experiencia contigo es muy,muy valioso para mí y espero que estés al otro lado. Por eso, desde ya, gracias por tu aliento! No dudes, lo noto.

Txema Gimenez.

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